Españoleando en Guirilandia

Soy cañí porque así me hizo Dios.

07 junio 2006

Noqueando al papado

"Las cuestiones morales que se plantean a la hora de conducir un coche, tanto desde el punto de vista medioambiental como del de la seguridad, son mucho más serias que las que plantea el sexo."

Peter Singer: Ética práctica

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3 Comments:

  • At 8/6/06 17:23, Blogger - O S A K A - said…

    jó, no entiendo nada...
    ya te preguntaré más detenidamente en otro momento

    sí te digo que el símbolo del pez, y en concreto este mismo que sacas en la foto, es uno de los pocos que me ineresan del cristianismo (el otro tiene la forma y el tamaño de la Catedral de Jaca). Es Jesucristo. Es rebeldía. Es testimonio, y nadar a contracorriente (nunca mejor dicho), en la clandestinidad no pretendida...

    No sé si lo que el hombre ha construido después alrededor de la inmensa revolución que significó Jesús tiene algo de cierto. Eso es lo discutible, lo criticable. Pero ese símbolo... si no aceptamos una cruz, o un mísero pez como punto de referencia, como baliza mínima para tantas y tantas personas perdidas...

    Un fuerte abrazo. Ya hablaremos.
    Ig.

     
  • At 10/6/06 12:31, Blogger Anónimo García said…

    En primer lugar, gracias por tu comentario, Ig. Eso es precisamente lo que espero en cada entrada: un “de eso nada, monada!”

    Segundo, me explico: la clave está en el enclave del símbolo: debajo del “Golf”. Pegado al culo de un coche. Lo mismo que cuando vendemos atuendos punkis en el corte inglés.

    Me sigo explicando:
    Jesucristo era un rebelde, de acuerdo. Entre sus más famosas aventuras se encuentra la del mercado, en la que advirtió sobre el lucro; o la de los fariseos, personajes ortodoxos y de moral “inercial” a los que tachó de mucha apariencia y poco espíritu.

    La religión del rebelde Jesucristo fue hecha por hombres, y lleva 1700 años adoleciendo de una desmesurada institucionalización. Durante ese tiempo ha ido viciándose con distintas normas morales antinaturales y carentes de sentido práctico o beneficioso, normas generalmente provenientes de una necesidad política. Normas tatuadas en el inconsciente colectivo a base de promesas de castigos o glorias eternas. De ese modo, poco a poco se ha ido olvidando su mensaje inicial.

    Así que la doctrina inicial, básica, del rebelde Jesucristo ha quedado perdida en una maraña de “Haz” y “No hagas” culturales, heredados e *inerciales*. Y he aquí que encontramos en el 2006 al símbolo del rebelde junto al símbolo de la sociedad establecida y del mercantilismo contemporáneo, el coche, mientras sus seguidores, católicos, protestantes, se enfriegan *por inercia* en eternos y caducos debates sobre “moral”: sexo prenupcial, anticonceptivos (de ahí el texto). (Fijarse que Aldous Huxley cambió en "Un mundo feliz" el calendario gregoriano por el calendario "fordiano"). ¿Dónde queda esa rebeldía, ese espíritu crítico? El conductor de este Golf supongo que aún no había leído el pasaje del mercado cuando lo compró, y debe tener la página del de los fariseos arrancada de su Biblia. O eso, o es cristiano por inercia. Porque ser cristiano de verdad, queridos amigos, me da a mí que no es nada fácil, y que va mucho más allá de bendecir la mesa antes de comer o rezar antes de dormir.

    De modo que efectivamente, Jesucristo era un rebelde. Pero su mensaje pierde sentido cuando lo ponemos junto al logo del Golf. Justo como cuando vendemos un disco punk en El Corte Inglés.

    Un abrazo

     
  • At 12/6/06 10:05, Blogger - O S A K A - said…

    d'accord!!

    genial explicación, gracias.

     

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